La prehnita se considera la piedra sanadora de los terapeutas. Es una piedra de amor incondicional que infunde calma y paz. Aligera el alma de las cargas energéticas acumuladas, favorece el crecimiento espiritual y proporciona protección energética.
Las piedras nos recuerdan nuestro poder para construir o destruir nuestra relación con Dios. Significan la naturaleza inflexible y la resistencia al cambio que pueden obstaculizar el crecimiento espiritual. Las piedras simbolizan el poder de Dios para protegernos en tiempos de batalla.
